La sobrecarga informativa.
Antes de empezar este curso, ni siquiera sabía que las
siglas RSS existían, durante la
realización de la Unidad 3, me la encontré varias veces, pensé que significaba
Redes Sociales. ¡Jajajajaj!. La acabo de buscar en la Wikipedia y dice “RSS son las siglas de Really Simple Syndication, un
formato XML para sindicar o compartir contenido en la web. Se utiliza
para difundir información actualizada frecuentemente a usuarios que se han suscrito a la fuente
de contenidos“. Este ejemplo os podrá dar una
idea de lo verde que estoy en NN.TT. y de lo sobrecargada de información que me
siento ahora mismo.
Esta bendita sobrecarga
informativa me hace estar demasiado tiempo sentada frente al ordenador, quiero
aprender más rápido y no puedo, ¡quiero tener ya el Feedly, el Diigo,
el Netvibes
y el Symbaloo
funcionando y gestionando mis fuentes de información!, pero tengo que ir más
despacio de lo que quiero. Me siento abrumada, tengo miedo de que se me rompa
el ordenador o de que pierda la conexión a internet, ya casi no veo la
pantalla, no asimilo lo que leo y no tengo tiempo de ir al baño… pero tengo
información tan buena esperando en la otra ventana, en el siguiente clic… ¡Sí,
estoy infoxicada!. Para saber cuáles son los síntomas de la infoxicación, les
recomiendo esta web: http://documania20.wordpress.com/2013/09/23/que-riesgos-ocasiona-a-la-salud-la-infoxicacion/.
¿Pero es tan malo tener
tanta información disponible, en tiempo real, en el móvil, en el ordenador,
allí donde quiera que esté, información tan valiosa, tan novedosa, tan útil…?
bueno, yo creo que entre tanta información estará también la solución para
gestionarla mejor. ¡Vaya!, ¡sí!, acabo de encontrar algunas en un blog (http://eltipometro.es/que-me-pasa-doctor-esta-usted-infoxicado/;
http://eltipometro.es/que-me-pasa-doctor-esta-usted-infoxicado-y-ii/):
o apagar el móvil en la cena
con la familia.
o hacer deporte con todo el
cuerpo, no sólo con los dedos y el teclado.
o limitarse el tiempo de uso
del ordenador, móvil y tabletas.
o hacer pausas en nuestro
trabajo frente a la pantalla.
o organizar en carpetas en
correo electrónico.
o actualizar nuestras
suscripciones a aquellas que usamos y que nos interesan regularmente.
o usar herramientas como
Feedly o Flipboard para reunir la información o como Hootsuite o Tweetdeck para
gestionar lo que nos llega desde las redes sociales.
o organizar nuestro tiempo y
nuestras tareas pendientes con Evernote, Google Calendar, etc.
o …
La capacidad de gestión de esa sobrecarga informativa.
Antiguamente,
el primer día que ibas a la biblioteca municipal, la bibliotecaria te explicaba
el funcionamiento de la misma y te recordaba la hora de cierre. Si te perdías
allí dentro y llegaba la hora del cierre, te echaban. Pero no tenemos a nadie
que nos guíe por Internet, al contrario, recibimos constantemente una riada de
información, de anuncios publicitarios, de noticias, etc. que nos ahogan.
Tener la capacidad para gestionar la información digital es
algo con lo que no se nace, al menos en mi caso, gracias a las herramientas
recomendadas en el curso, estoy aprendiendo a hacerlo. Creo que el tiempo que
voy a invertir en rediseñar mi modo de afrontar la información va a valer la
pena y me va a ahorra tiempo en el futuro.
Saber gestionar el caudal de información que recibimos
implica dos habilidades: por un lado, la técnica, la de conocer y saber usar
herramientas como Feedly o Symbaloo; y por otro, la llamémosla… lingüística,
pues implica saber echar un vistazo a un artículo y descartarlo o reservarlo
para leerlo con calma, la de entender lo que se lee y extraer la información
que nos interesa, etc.
Como
docente, es importante tener esta doble capacidad para poder seguir formándonos
y para seleccionar los contenidos adecuados para nuestros alumnos. Además, creo
que los alumnos también necesitan esta capacidad. Ellos nacieron con un dedo
sobre el ratón y un móvil en el bolsillo, pero la realidad es que muy pocos
hacemos un buen uso de las nuevas tecnologías. Por eso, nuestro papel como
docentes es tan importante. Desde todas las áreas y a todos los niveles
educativos podemos contribuir al desarrollo de esta capacidad.
Herramientas para gestionar la sobrecarga informativa.
Antes de
este curso, la información me saturaba, pero me dejaba respirar, no tenía
Twitter, el Facebook era solo para mis amigos
extranjeros y el correo, bueno, allí hay una montaña de carpetas y subcarpetas
que ahora (o cuando pueda) debo revisar, parece un laberinto sin salida. Más de
una vez he querido encontrar algo que se suponía había guardado y no lo he
encontrado. Es decir, que mi gestión de la información era mediocre tirando a
cutre.
Ahora
estoy sobrecargada, el curso, Twitter, los compañeros… ¡uffff!,
demasiado, no tengo tiempo. Pero estoy viendo la luz, estoy viendo el modo de
llevarlo mejor. Poco a poco voy usando nuevas herramientas, veamos algunas.
Los canales RSS son programas
muy sencillos de utilizar y manejar que permiten agrupar en una sola ubicación
todos los canales
RSS de las fuentes de
información que nos interesen. Uno de los más conocidos es Feedly.
Las aplicaciones de curación de contenidos como Spundge
o Scoop.it
permiten gestionar y clasificar la información de una forma más organizada.
También permiten crear, editar y publicar contenido y permiten la creación de
grupos y de varios perfiles en una misma cuenta. Aquí tienen una presentación sobre Spundge y un tutorial para Scoop.it
Los marcadores sociales como Diigo permiten almacenar, clasificar y compartir nuestras páginas favoritas y más utilizadas, así siempre podremos tenerlas a mano. Se personaliza en listas y también podemos poner tags o etiquetas, tanto aconsejadas por Diigo, como las nuestras propias. Además, las páginas guardadas pueden ser modificadas, podemos subrayarlas o añadir notas. Personalmente, creo que Diigo puede y debe ser utilizado como un recurso didáctico en el que los alumnos compartan los enlaces de las páginas que puedan ser útiles para sus compañeros. Por ejemplo, en mi asignatura, inglés, podría crear un grupo en el que compartiríamos las mejores páginas para hacer ejercicios online.
Los marcadores sociales como Diigo permiten almacenar, clasificar y compartir nuestras páginas favoritas y más utilizadas, así siempre podremos tenerlas a mano. Se personaliza en listas y también podemos poner tags o etiquetas, tanto aconsejadas por Diigo, como las nuestras propias. Además, las páginas guardadas pueden ser modificadas, podemos subrayarlas o añadir notas. Personalmente, creo que Diigo puede y debe ser utilizado como un recurso didáctico en el que los alumnos compartan los enlaces de las páginas que puedan ser útiles para sus compañeros. Por ejemplo, en mi asignatura, inglés, podría crear un grupo en el que compartiríamos las mejores páginas para hacer ejercicios online.
Por último, también
podríamos enseñar a los alumnos a crear y gestionar su PLE con Symbaloo.
No es complicado, es muy visual y personalizable. El uso de esta herramienta
les ayudará a optimizar el timepo que pasan delante del ordenador.
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